Nunca tuve claro si aquella línea fina que separaba la realidad de mis expectativas respecto a la vida separaba distintos mundos. Cuando sólo se quiere estar en silencio, se necesita silencio interiormente, por lo que es imposible lograrlo cuando se tienen miles de voces en lo más profundo de ti.
Nadie ha esclarecido qué es lo que ocurre. A veces busco información con la finalidad de hallar una respuesta. Una respuesta que jamás podría obtener si la tuviese que formular en alto, o porque simplemente nadie sabría responderme.
Vivir pensando constantemente, sin siquiera un solo segundo de descanso es extenuante. No para. La presión y las cuatro paredes en las que te halles son las rejas. No eres libre, ni por un solo momento. Sientes que te ahogas, que no puedes coger aire y llenar toda la caja torácica. Sientes pinchazos muy agudos en la espalda al tratar de respirar. Intentas respirar por la boca y la sensación es aún más agobiante. Es prácticamente como estar encadenado...pero el carcelero eres tú mismo, es tu propio cerebro.
Juan padece psicosis. Le inyectan algo en la séptima planta del hospital. Era increíblemente narcisista y altivo, ahora no es nada. Ojalá volviese a ser el mismo. Nadie lo somos desde entonces. Ni siquiera yo.
Su propio cerebro es una trampa, al igual me ocurre a mí.
Una vez me levanté a su lado y me dí cuenta de que sería una de las pocas personas que podría entenderme aunque a veces entrara en estado psicótico por completo cuando se emborrachaba. Fue una pena perder a un amigo. Fue doloroso.
Aquello que radica en nuestro cerebro es complejo, muy complejo. La mayoría de gente no entiende la complejidad de los pensamientos o los trastornos, por eso los ignoran, incluso la complejidad de emociones...yo intento fingir ser normal, pero creo por completo, que son el resto quienes no son normales siendo tan simples. Se fingir de forma muy efectiva el ser normal, pero no puedo evitar que mi cabeza en ocasiones esté a punto casi a estallar. Muchas veces no puede continuar la farsa, se cae la máscara y sólo tienes dos opciones: mostrarle al mundo entero lo loco que estás o encerrarte en casa y sufrir.
La gente piensa que las drogas son una simple opción en tu vida y es mentira. En muchas ocasiones son una necesidad, sean legales o no. La gente debería tener opción a tomar un prozac o un canuto, eso sí es una opción. No entienden nada, no nos comprenden. Nos obligan a vivir en sociedad y a no ser libres, cuando saben que nos hace daño. No somos capaces de llevar una vida simple y alegre como la gente normal, porque no lo somos.
Quizá sólo tenemos la soledad como bendición o maldición, pero tampoco es permitida. Tienes que irte al Tibet, o meterte en alguna secta de la Alpujarra. No somos delincuentes, somos distintos. No tenemos por qué ser homosexuales, transexuales, negros o mujeres maltratadas para ser considerados "diferentes". Somos distintos en otros muchísimos aspectos, y nos los negáis.
Yo sólo quiero que este sistema asqueroso deje de matar mi individualidad ya que es prácticamente lo único que necesito en mi vida y no me lo aseguran. No encajo ni deseo intentar encajar, porque sufro. Lo sufro y ni siquiera me dejáis apaciguar legalmente mi dolor. No entendéis el grado de dolor que se puede llegar a sentir, hasta el punto de que se pueda manifestar físicamente.
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