martes, 31 de enero de 2017

Opulencia

Para ser sincera, no me gusta la gente que presume del dinero que tiene constantemente. Odio que me rebocen por la cara lo que se compran, cuántos viajes de lujo se pegan o su trote o estilo de vida en general. No es que odie a la gente que tiene pasta, no. Odio a la gente que su único hobby es gastarse el dinero, y encimas en lujos o cosas absurdas o estúpidas. He conocido a unos cuantos ingleses que son de este palo. Una vez me visitó un amigo inglés, hace no mucho. Un día sacó unos cascos que la verdad, para mi que su precio no sería más allá de 45 euros. Me los dejó y me dijo: <<Póntelos. No se escucha absolutamente nada del exterior. Me han costado 200 euros. Los he comprado en el aeropuerto.>>  Todo esto me lo dijo sonriendo y con cierta arrogancia. Yo pensé: << ¿Y para qué te gastas 200 pavos en unos cascos cuando ni siquiera eres verdaderamente aficionado de la música? ¿Acaso eres dj para gastarte semejante barbaridad en cascos semiprofesionales  o profesionales?>>. 
Lo peor de todo fue cuando me los puse: escuchaba todo lo del exterior. Como buena falsa de mierda me limité a decir: << Uala, es verdad. Qué guay>> y se los devolví. En aquel momento, sentí tanta pena por esa persona, que me di asco hasta a mí misma. 

Le observé bien. Forrado de pasta y sin pasiones, sin hobbys, sin nada interesante en su cabeza...y demandando un tipo de mujer que no fuese un interesada por el dinero. Pobre de él. ¿Acaso creía que una hippie con carrera universitaria, y que hubiese viajado en plan mochileo, casi sin pasta iba a caer rendida a sus pies? Pff. Sólo se le pueden acercar un tipo de chicas o mujeres: las interesadas en el dinero. Jamás lo querrán por su personalidad, pues está vacío, sólo tiene dinero...

Hace unos meses fui a dar clases privadas a una cría que iba a un colegio privado de estos elitistas.  Esperaba un nivel académico bastante bueno, pero lamentablemente no fue así, sino todo lo contrario. La cría sacaba buenas notas: primero porque era hija de quien era y segundo porque (vamos) era un colegio privado, todos sabemos cómo funcionan los colegios privados católicos o concertados. La verdad es que la cría era bastante repipi.  Se hacía algo insufrible, pero bueno, qué más da, era una niña. Resultó que un día fui a darle clase a la casa de un familiar suyo. En cuanto me dijeron la dirección sabía qué me iba a encontrar: un lujoso e inmenso piso, lleno de alfombras, muebles, sillones y cuadros caros. Lo cierto es que hice el menor esfuerzo por inmutarme frente aquella Opulencia. Para ser honesta, aquella casa parecía un prostíbulo de alto standing, muy lujoso. El propietario de la casa estaba forrado, pero estar forrado no significa tener clase o tener buen gusto para la decoración, ni mucho menos. Jamás he entendido esas ganas de gritar al mundo: <<¡soy rico! ¡y quiero que todos lo sepáis!>>. Siempre me ha parecido señal de ser un tipo de ralea poco respetable. Lo cual pude comprobar cuando uno de los hijos del propietario entró al cuarto y cuando me vio profirió un simple: "meh" o "eh". Pero, ¿Dónde están esos modales que deberían de acompañar de forma armoniosa con el resto de tu casa?. En fin. 

Hace poco intenté dar clase a dos chicos ya mayorcitos, cuya madre era latinoamericana. En cuanto los vi, supe que no podría ayudarles, sabía que tenían buen nivel, que no eran tontos y que eran dos buenos chicos estudiosos. Entré en el salón y los vi preparados con sus libros, trabajando, estudiando, como dos buenos chicos. Tenían un nivel excelente en matemáticas, aparte eran muy inteligentes y aplicados. Yo no podía servirles de ayuda alguna, pero decidí quedarme con ellos durante un buen rato sólo por conocerlos. Les dije que obviamente no quería que me pagasen ese tiempo, puesto que no podía ayudarles en condiciones y el tiempo que invertí en el menor no servía de nada, su hermano mayor podía haber hecho el mismo trabajo que yo. Eran encantadores, supercorrectos...el tipo de alumno que todo profesor puede soñar. Allí estaban un sábado en casa estudiando, mientras otros imbéciles de su edad estarían haciendo el gamberro o el idiota por la calle. Cuando decidí irme, el mayor quiso pagarme y le dije que no, que no podía aceptar eso, porque no había podido ayudarles como era debido y que al menos había podido conocerles y charlar acerca de la materia, de sus estudios, planes y demás, y que sentía haberles robado su tiempo.
Lo cierto es que lo mío es dar clase a niños con necesidades educativas especiales. Soy buena para ello, pero casualmente los críos que necesitan refuerzo, apoyo y demás no son críos que provienen de familias humildes, sino todo lo contrario....parece que esto rompe las dichosas estadísticas de los puñeteros informes PISA. Todos los críos que van a colegios concertados, privados y en algunos institutos( que tienen fama de tener buen nivel académico) tienen niveles curriculares desfasados, no comprenden ni las cosas básicas...nefasto.

Hace unos cuantos años, en Italia, la amiga de un amigo nos invitó a su casa a cenar. Yo estaba con mi compañera de piso. Eramos una española y un chilena. Quedamos impresionadas por aquella casa. Jamás había visto una casa con tanto lujo, tan cuidadosamente decorada y con cuadros y estatuas tan espléndidas. Sus padres nos recibieron muy bien (íbamos llenas de mierda del viaje), lo cual me daba reparo por parecer una hippie que había estado en la calle durante días. Pero en ningún momento me sentí rara por aquellas dos personas, lo cual agradecí bastante. A pesar del lujo y demás, eran personas normales. Por supuesto no fue así en todos los aspectos de nuestra visita, con todos los amigos de nuestro amigo, pero...bueno aquello se agradeció. SE AGRADECE QUE NO TE HAGAN SENTIR UNA MIERDA POR NO TENER CASI DINERO. SE AGRADECE. 

Ese es uno de los motivos por los que odio El corte inglés. Hace años leía en el periódico, que gente sencilla que entraba sólo a curiosear, eran perseguidos por los imbéciles de los seguratas, seguramente creyendo que iban a robar. De hecho, recuerdo que hubo hasta un incidente con un malentendido que trajo un disgusto a una pobre señora, que NO IBA VESTIDA DE PUTO CHANEL O VERSACE, NO. La verdad fue indignante. Sin embargo, a las personas que iban vestidas muy bien, no les seguían los seguratas, en tal caso los empleados, para hacer la pelota y que terminasen comprando, lo más seguro.  La verdad es que todo eso me da mucho asco. Siempre me lo ha dado.  

CONCLUSIÓN: No importa la pasta que tengas, ni de dónde provengas, eso no te va a hacer más educado o sofisticado y mucho menos inteligente.

https://www.youtube.com/watch?

lunes, 30 de enero de 2017

MORIA

Moria es ese pequeño reflejo del cual nunca debo de estar preocupada. Él siempre me obedece y jamás he sentido por parte de él  un insignificante anhelo de revelarse contra mi persona. 
Estaba ya cerca de los 30 cuando decidí crear a Moria. Ya tenía algo de idea de su aspecto mucho antes, pero por aquel entonces, crear a Moria sólo era un pensamiento vago en mi mente. Había dibujado su rostro un año y medio atrás gracias a una foto que vi curioseando por la red. Parecía algo escalofriante, pero cuando observé bien aquel rostro, comprendí que estaba lleno de ternura e inocencia. Me había basado en un "Dios Olvidado", pero no en uno cualquiera, sino en un pequeño príncipe que se alimentaba de humanos. Era la única manera de subsistir que los "Dioses Olvidados" tenían de por vida.

También leí acerca de una princesa (un "Dios Olvidado") que una vez se había enamorado de un humano, de un samurai. El joven samurai se enamoró de ella en cuanto la vio por primera vez. Lo mismo ocurrió con ella. Así que tras mantener su amor a escondidas durante  cierto tiempo, decidieron fugarse. La historia no terminaba muy bien. Era triste, pero consiguieron estar juntos por la eternidad. 
Todos estos pensamientos me ayudaron a crear a Moria, por lo tanto todo lo que evocaba aquella historia, así como aquel rostro, estaba contenido en Moria. Debo de decir que la primera vez que se hizo corpóreo y tomó forma humana, no pude resistirme a abrazarle. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Fijé mi vista en cada recóndita parte de su rostro blanco y ovalado, su pequeña nariz y sus labios palidos, pequeños y finos. Sus ojos eran de un color violeta casi transparente y su pelo negro como el azabache. Tenía la apariencia y la estatura de un niño de 8 o 9 años de edad. Él sólo dirigía su mirada vacía hacia el frente, puesto que aún no poseía prácticamente contenido espiritual. Tenía forma, cuerpo y facciones, pero su alma estaba prácticamente vacía. Arrodillada y aún con lágrimas en los ojos me dirigí a él, mirando sus profundos ojos claros de color violeta:

- Parecía que nunca llegarías a existir, a tener vida propia - con cuidado tomé su mano- . Aún no aprecias o eres capaz de distinguir la calidez de un abrazo o del cariño que expreso al tomar tu pequeña mano, pero lo terminarás apreciándo y siendo consciente de ello.

Moria dirigió sus grandes ojos hacia los míos y fijó su vista de forma inquietante. Yo le sonreí. La gente no podía saber que yo había creado a Moria. Aquel radiante y divino ser era mi creación. Era la perfección en sí  misma. Si descubrían cómo había sido creado, tratarían de destruirlo. Moria no podía compararse a ningún ser humano, era algo divino, era fruto del esfuerzo y de la soledad. Los humanos odian y envidian todo aquello que les supera y que es mejor que ellos. Su envidia les corroe la sangre y sólo por sentir tal cosa, son capaces de legitimar miles de atrocidades. Su condición humana era aberrante y repulsiva. Yo no podría vivir por la eternidad, pero Moria sí, así que debería de enseñarle muy cuidadosamente a protegerse de la humanidad. 

No sé hablar

Cuando tenía 8 años, apenas participaba en clase. Siempre evitaba participar en clase, hablar, expresarme o alzar la voz. Con frecuencia confundía palabras, o al pensar en una oración que decir, anteponía las palabras incorrectas. Yo pensaba: "dame el cuchillo que está encima de la mesa", pero decía lo contrario: "dame la mesa del cuchillo" o algo parecido. Esto fue empeorando...a veces mejoraba, dependiendo de mi autoestima. Cuando estoy en ambientes relajados, con personas con las que me encuentro cómoda, esto no me ocurre.

Hoy en día no procuro hablar. Procuro hablar lo menos posible. Decían: " es mejor parecer tonto que abrir la boca y demostrar lo estúpido que eres". Me hubiese gustado ser una gran oradora para poder expresar todo lo que siento y pienso...pero a día de hoy me doy cuenta de que no quiero hacerlo. No quiero malgastar en balde mi esfuerzo...no para comunicarme con seres egoístas, mediocres, engreídos, deshumanizados, rastreros y sin alma. A lo largo de todo este tiempo, he comprendido que son escoria. El 97% de ellos son escoria y sólo se rigen por la conveniencia y las ganas de joder al prójimo. 

Sólo permanezco callada, odiando a mis semejantes en silencio. A veces encuentro personas que despiertan ternura en mí, al igual que los animales y cuando las encuentro solo rezo para que Dios las proteja de todo la basura humana inmunda que habita este planeta. No veo esperanza alguna, sólo veo mierda por todos lados.

Tengo miedo de la gente. Tengo miedo, al menos, de la mayoría de la gente. Camino por la calle y puede ver un aura negra, gris, roja, amarilla y anaranjada que los envuelve. No quiero saber nada de ellos. Lo mismo puede ver aquí, por internet. ESTÁIS CONTAMINADOS.

La verdad es que no aspiraba a convertirme en alguien rico y rodeado de pelotas interesados...sólo en tener una vida y poder apartarme de las personas lo máximo posible. Sólo quería y quiero una bonita familia, un trabajo que me haga sentir bien como persona, un techo y salud. Sólo busco rodearme de paz y sosiego, de todo aquello que me aporte paz. No quiero nada de todo lo que leo y veo en youtube (teniendo en cuenta hasta los comentarios positivos), no os quiero. Os quiero lejos, fuera de mi vida. Estáis condenados en esta vida y para la eternidad. No puedo hacer nada por vuestras almas, porque no queda casi rastro de ellas. 

En youtube, los usuarios se han empeñado en destruir mi autoestima de forma gratuita y por pura diversión. Personas que NO DAN LA CARA. Gente de dudosa honorabilidad. Yo les he dejado, porque no merece la pena luchar contra ese tipo de escoria humana. Hace unos cuantos días una cría transmitió su suicidio en vivo a través de facebook...la gente jaleaba y le animaban a que se suicidase. Hace unos cuantos días también un crío llevó a cabo una matanza en un colegio en Monterrey. Pertenecía a un repugnante grupo de trolls en facebook. Tras la matanza se atrevían a hacer memes y hacer bromas y burlas. 
Si pudiese volver atrás y escoger una época en la cual nacer, no habría sido esta. 
Un violador o un pederasta jamás podrán simpatizar con sus víctimas. Jamás lo hacen, es así. Los críos que son trolls en internet, mostrando lo machistas, misóginos y crueles que son, con tan sólo 10, 11, 12, 13 u 14 años, jamás podrán sentir culpa ni vergüenza por lo que hacen...Es exactamente lo mismo, sólo que aún peor porque dan rienda suelta a sus más bajos y rastreros pensamientos de forma anónima. Siento repugnancia por ellos.

Sólo quiero hacer feliz a mis seres queridos, a los que tengo ya de por sí y a los que espero tener. Largaos con vuestro veneno a otro lugar. Quiero una vida tranquila, sin serpientes en el camino.

martes, 24 de enero de 2017

Dis-topia

Sé que todo los momentos felices que he vivido están únicamente en mi cabeza. Aquella tarde en el lago del parque, cuando hicimos aquel picnic. El día que dimos un paseo en barca y casi nos caemos al llegar a la orilla...cuánto nos reímos en esa ocasión. O cuando te preparé aquella cena al lado de la vieja chimenea....Todo eso pasó. Sólo pasó gracias a mi imaginación. Suena triste, pero es cierto que esos falsos recuerdos oníricos son los únicos que me mantienen de pie día a día. 

Me levanto pensando que daría mi reino por tener un día así contigo. Quise ponerte cara y cuerpo, pero siempre que me he decidido a hacerlo la realidad no me lo ha permitido. ¡Qué cosas! Es como tener algo ya planeado y que nunca ocurre. Me digo a mí misma que pronto aparecerás y que todo será tan perfecto como lo tengo planeado, pero otras veces desespero e intento dejar de soñar y atenerme a la fea realidad. Ella es mediocre, sí. Ella no me deja tiempo para soñar, sólo quiere que ocupe mi tiempo haciendo 'cosas importantes'. No puedes decirle eso a alguien para quién soñar es lo más importante.

Mi reino por encontrarte. Todo es tan gris y aburrido. Si no tengo una ilusión por la que aguantar tanta mierda, me flaquean las fuerzas para continuar.
Sé que si llegaras a aparecer, no tendría miedo alguno de parecer vulnerable o expresar mi amor profeso. No sé cómo eres, ni de dónde ni tan siquiera qué idioma hablas...creía que sí, pero no.

La gente dice que la perfección no existe. Yo pienso que no es verdad. Querría poder dedicar esto deliberadamente a alguien, pero ya no creo más en ello. Una vez estuve enamorada de alguien que dejó de existir, de una mentira. Parece que hoy sigue siendo igual: de alguien que no existe o que desconozco. Ojalá hubiese sido distinto.

Muchas personas hablan y dicen que para amar a otros primero hay que amarse a uno mismo. Mentira. Si tú me amases no sería fea. Si tú me quisieras eso me haría una bella persona. Sólo a través de tus ojos, de tus sentimientos sería alguien que valdría la pena.

Ya no dispongo de tiempo para descansar y simplemente soñar, sólo me dejo vapulear por la vida y por esos seres llamados humanos, agotando la esperanza de que aparezcas y cambies algo mi mundo. 

¿No era antes cuando grandes escritores escribían sobre, padecían por y ansiaban el amor de su amada? Yo soy uno de esos escritores, sólo que por mi amado, mi extraño y desconocido amado. Hoy llamarían pesados, lunáticos y acosadores a tales escritores si mandasen un escrito así a su amada. Lo mismo harían conmigo. Te escribiría no una, sino mil cartas de amor, pero me guardo todo esto por el miedo a la burla, al desprecio y a la frivolidad.

Ojalá pudiese volverme tan dura como una roca, hasta el punto de ni sentir ni padecer  y ser tan fría que todo esto me diese igual, pero no es así. Es por eso que quizá soy masoquista y escucho la Nocturne Op.9 Nº 2 mientras escribo esto. Quizá encuentro más belleza y naturalidad en sufrir, en estar triste que en intentar aparentar una falsa alegría y fingir que todo está bien. Debo de aparentar casi todo el tiempo alguien que no soy yo. No me dejan ser yo misma. Por eso te anhelaba también porque sé que si aparecieras, podría ser yo misma en cada instante.

Ya que no eres, ni parece que vayas a existir, sólo le pido al mundo que me deje tiempo para soñar sobre todas las cosas que haremos juntos y todos los sitios que visitaremos.


madonie Me ha traicionado

Oh, abismo que me llamas,
Oh, penumbra que me aclamas,
desde lo alto puedo ver como todo bajo mis pies es negro,
tan negro y frío que anhelo tirarme y caer sin freno.

¿Quién es aquel que te susurra al oído? ¿Quién es el que te habla desde las sombras? 
Me contradice y me arrastra hacia la penumbra. Me dice que es cálida, acogedora,
en ella nadie reconoce mi rostro ni se percata de mi presencia.

"¿Por qué no lo haces? ¿Por qué no das el temerario paso? ¿Acaso eres una cobarde?
¿Temes el dolor?"

Y yo no sé qué responder. Solo me hallo en el umbral de la puerta, esperando que mi 
balanza interior se incline hacia un lado: me voy o me quedo.

"Ahhh, ya sé qué te impide dar ese salto, es por consideración, afecto y agradecimiento
a tus progenitores".

Yo asiento. Debo de cumplir con mis obligaciones para con ellos. Cuando no estén en 
este mundo, tendré toda la libertad para poder hacerlo sin cargos de conciencia.

"Soy el negro mar. Soy el oscuro universo. Soy la serenidad, el sosiego, el descanso y 
la paz que no hallas ahí con tus semejantes. Soy la salida. Soy todo lo que necesitas.".

Hay una gran distancia entre mi alma y el exterior y cada vez aumenta más y más. Cada 
vez necesito más aislamiento y más pequeña me vuelvo.

"Hay almas que no están hechas para ese mundo. Es por eso que muchas escaparon. 
Condenadas a una existencia cíclica entre entes de bajo rango espiritual, sin una pizca de 
luz interior. Tu alma sólo se marchitará, afeará y arrugará existiendo en ese mundo."

Sólo puedo disfrutar de lo que tengo más cercano, sufriendo las desdichas de coexistir 
con la mayoría de mis semejantes.

domingo, 22 de enero de 2017

MADONIE

Es tarde. Estoy recopilando info sobre un geoparque situado en Sicilia, pero creo que lo remataré mañana. Últimamente estoy bastante triste. Me siento sola. Casi siempre me gusta estar sola porque me gusta la tranquilidad. Nunca he sido muy fan de tener grandes grupos de amigos, me ha dado bastante igual...
Pero últimamente, tras haber tenido algún que otro desengaño amoroso me encuentro así: sola. Tengo unos estupendísimos padres y la verdad son ellos por quienes no me siento sola por completo. Tampoco porque tengo a ninjie...pero ¿qué puedo hacer? Desde el primer día que vi al profesor me quedé prendada. He tratado de averiguar si yo le gusto o algo parecido. Jamás se me ocurriría dar el paso. Jamás intentaría tener una relación física con él, porque me sentiría insegura, pero sin embargo me moriría por estamparle un beso en la mejilla. Qué cosas tengo. Lo veo y sólo me quedo embobada. Lo miro, me fijo en cada detalle de su rostro, porque tiene una de las caras más bonitas que he visto en mi vida. Realmente tiene una cara preciosa. Tiene una piel muy pálida. Un rostro ovalado, con dos ojos de color verde amarillento muuuuy intenso. Tiene unos labios rosados que parecen los de un adolescente. Tiene algo de barbita y bigote, lo cual combinado con su cara de niño resulta muy tierno. Y su color de pelo es indescriptible. A veces podría decir que es pelirrojo muy oscuro o quizá un castaño rojizo, o puede que un rubio anaranjado muy oscuro...Realmente tiene una cara preciosa. 
El otro día estuvimos como 20 minutos solos al principio de la clase porque un compañero llegó tarde. Me sentí muy mal. Intenté mostrarme lo más fría y arisca que pude. Ya no río ni hago bromas en su clase sólo para verle reír. No lo hago porque no quiero crearme ilusiones, de que quizá le gusto o pueda sentir algo de simpatía hacia mí. Ya no vuelvo feliz de su clase, vuelvo frustrada pensando que no le gusto y que jamás le gustaré. Las personas de las que me he quedado prendada en mi vida no me han correspondido de igual manera...solo me produce frustración.
El otro día no parecía cómodo, no actuaba normal como cuando estamos con todos, e incluso se mostró aliviado cuando apareció el otro compañero. Volví disgustada y abatida. Es así. Jamás he llevado bien la resignación, ¿qué puedo hacer? Es como si no me mereciera a alguien tan inteligente, ingenioso, abierto de mente, interesante, dinámico...y con ese rostro tan tierno. Eso sólo me produce ira. Él me gusta de veras, por eso no se me ocurriría ni tocarle siquiera. Quizá me siento o soy muy inferior a él. Él era una motivación para ir a clase, pero ahora sólo me siento enfadada y desgraciada. Es como una tortura: observar todo el tiempo aquello que te gustaría tener y que jamás tendrás, que te lo restrieguen por la cara una y otra vez. 

No hacen más que decirme: ''No te fíes de nadie. No confíes en nadie". Y eso es lo que estoy haciendo. Es lo que me recuerdo a mí misma cada día.

jueves, 19 de enero de 2017

Pocas cosas me han inspirado en esta vida como lo ha hecho el concepto de libertad...Sé que hay muchos motivos crueles y egoístas para esclavizar a una persona, pero jamás mi lógica pudo entender los motivos por los cuales alguien puede disfrutar infligiendo daño a otra persona de forma premeditada y esclavizando su voluntad. Esto es para todas las almas que murieron bajo el yugo de sus verdugos y que nunca pudieron liberarse. 


Se levantaba un viento gélido. Pude notar cómo se erizaba el vello en mis brazos, un escalofrío atravesaba toda mi espalda, desde la nuca hasta la parte baja de la espalda. Era la hora. Siempre puntual.  La habitación estaba a oscuras por completo, pero notaba  mi aliento cuando exhalaba, igual que si me hallase en medio de la montaña más nevada. En pocos segundos la temperatura de la habitación descendió a unos cuántos grados bajo cero. Todas las noches me visitaba la Dama de las Nieves y recreaba el más duro Invierno en mi habitación. Eso indicaba que él aparecería en cualquier momento.

- Mi señor.

Escuché la voz ronca desde el fondo de mi habitación, al lado de la puerta. Escuchaba su respiración ronca y pausada. No distinguía nada en aquella absoluta penumbra, pero sabía que sus ojos me miraban detenidamente con prudencia. Me incorporé. 

- Tengo algo para ti, Elodia - su voz sonaba aún más ronca y cansada de lo normal - pero tendrás que hacer todo lo que te pida.
- Así haré.

Avanzó lentamente por la habitación hasta llegar a mi cama. Puso su rugosa y repugnante mano sobre mi frente.

- ¿Estás segura de esto?

No dije una sola palabra. Fui yo quién le había invocado. Jamás abandonaría. No. Había soportado suficiente dolor, suficiente miedo, suficiente ira, rabia y desesperanza....había acumulado tanto dentro de mi interior que había sido yo quién clamaba su presencia a gritos. No veía absolutamente nada, pero noté cómo se compadecía de mí. Me miraba con pena. Me miraba con pena por todo el odio y los más rastreros y bajos sentimientos que habitaban en mi interior. Era él, quién con su apariencia repugnante sentía lástima de mí.
No iba a esperar ni un sólo segundo más para dar salida y canalizar todos esa inmundicia que habitaba en mi interior. Sé que él me había tomado en estima. Esto no lo habría hecho por cualquier otro de esos seres pertenecientes a la escoria humana. 
Un haz de luz blanco como un hilo surgió de mi frente y fue absorbido por su rugosa mano. Sentí como si todo el aire de mis pulmones fuese exhalado. 

- A partir de ahora  serás un Wu. Mi Wu,  Elodia. No importa qué sacrifiques o cuántas veces sangres...nunca encontrarás la paz, no dejarás de sufrir daño físico eternamente - su mano acarició mi rostro de forma clemente- Tú me pediste dejar de sufrir a manos de los seres humanos. Lo único que clamabas desde tu interior era venganza, justicia...has sido capaz de sacrificar lo más valioso que tienes por tus objetivos, y todo por salvar a otros. Yo guiaré tus pasos. Tú y yo somos uno solo a partir de ahora, y ni el tiempo, ni el espacio, ni nadie podrá separarnos jamás. Yo soy tú y tú eres yo, y así será por el resto de la eternidad.