martes, 9 de enero de 2018

Oiche maith

Buenas noches mi príncipe,
buenas noches mi sueño.
Siempre que yo me anticipe,
vivirás en un mundo haligüeño.

Buenos días mi tesoro,
buenos días sin veneno,
el sol sale y los pájaros son un coro,
tus ojos verdes son un lago sereno.

No importa si el mundo se cae,
no importa si redobla el tempo,
tu rostro me distrae, 
y todo se mueve lento.

El resto no es nadie,
el resto están descontentos,
me importa el calor que irradie,
y tu cara de ángel cuando estás soñoliento.